Prevención de riesgos en demoliciones manuales

Fuente: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo

 

 

Diciembre  2005

En los tiempos actuales en que hay escasez de suelo edificable y principalmente en las grandes ciudades, se hace necesario más que nunca realizar derribos de edificios antiguos, tanto de bloques destinados a viviendas como de edificaciones industriales.

Fases de demolición

Actuaciones previas

Antes de proceder a una demolición se han de llevar a cabo una serie de actuaciones:

  • Visita previa de reconocimiento.

  • Recopilación de la posible documentación existente, en Organismos, Propiedad, Colegios Profesionales, etc.

  • Investigación y ubicación de tuberías de agua, colectores, gas, electricidad, etc.

  • Notaciones sobre la antigüedad del edificio y calidades de los elementos estructurales y decorativos para posible recuperación.

  • Estudio de la cimentación del edificio y colindantes.

Proyecto de demolición

El realizar el Proyecto de Demolición es de suma importancia, no solamente para marcar un ritmo en los trabajadores, sino para estudiar las formas de hacerlo y evitar posibles desgracias personales, propias o ajenas, y pérdidas o desperfectos en edificaciones cercanas.

El Proyecto ha de comprender al menos:

Memoria descriptiva

Donde se recojan todos los datos referentes a las actuaciones y trabajos a realizar, procedimiento y método a seguir, si se realiza de manera manual, con maquinaria, usando explosivos o sistemas mixtos.

Planos

  • Planos de situación donde se especificará la ubicación del edificio a derribar y otros colindantes a mantener, indicando el número de plantas de cada uno de ellos.

  • Plano de plantas y alzado del edificio.

  • Planos de detalle de elementos estructurales singulares, en los que por su peligrosidad, sea preciso incidir.

Elementos a utilizar

  • Andamiajes previstos para la demolición, adjuntando pianos de detalle de los mismos, arriostramientos, anclajes, apoyos, barandillas y rodapiés de protección, etc.

  • Vallado de la edificación a derribar.

  • Protecciones auxiliares, redes, cortinas de lona, bandeja perimetral en zonas de acceso a la obra y paso de personas ajenas.

  • Realización de aberturas en los forjados para evacuar escombros.

  • Instalación de conductos y tolvas para evacuación y carga de escombros.

  • Número de operarios en función del volumen de obra a demoler.

  • Material de protección personal adecuado.

  • Maquinaria a utilizar.

  • Dictado de Normas de Seguridad adecuadas al edificio que se va a demoler.

Medidas previas a la demolición

- Inspeccionar sótanos, espacios cerrados, depósitos, etc., para determinar la existencia o no de gases, vapores tóxicos, inflamables, etc. Para realizar esta visita se debe valorar la necesidad de utilizar equipos autónomos de respiración, hacerla más de una persona y usar equipos detectores de gases, abriendo puertas y ventanas para una total ventilación.

- Desinsectar y desinfectar, en los casos donde se haga necesario, todas las dependencias del edificio. Para realizar esta labor se tendrá en cuenta el uso dado con anterioridad al mismo, siendo distinto el tratamiento si ha sido, hospital, cuartel, granja, fábrica, etc.

- Anular las instalaciones existentes, agua, corriente eléctrica, gas, teléfono, etc., ya que el hecho de no hacerlo supone grave riesgo de:

  • Electrocuciones.

  • Inundaciones por rotura de tuberías.

  • Explosiones.

  • Intoxicaciones por gas.

- Apuntalamientos y apeos en huecos y fachadas, siempre que sea necesario, siguiendo como proceso de trabajo de abajo hacia arriba, es decir de forma inversa a como se realizará la demolición. Reforzando también las cornisas, vierte-aguas, balcones, bóvedas, arcos, muros y paredes.

- Instalación de andamios, plataformas de trabajo, tolvas, canaletas y todos los medios auxiliares previstos para la demolición, tales como, plataformas que cubran los accesos al edificio. Con esto se favorece la circulación por la obra y comodidad en el puesto de trabajo, facilitando la evacuación de materiales.

- Colocación de vallas y señales de tráfico en las inmediaciones de la obra. Con el fin de favorecer el acceso y maniobra de la maquinaria.

- Retirada de materiales útiles, puertas, ventanas acristaladas, etc.

- Si el edificio a demoler está situado en zona urbana, se tomarán las medidas necesarias para evitar la caída o proyección de materiales sobre la vía pública. Estas medidas pueden comprender, desde una valla resistente, hasta la colocación de redes o lonas en las fachadas, marquesinas, etc.

Demolición

En el campo de los Derribos, también existen variados sistemas y métodos de trabajo, que van en proceso cambiante con la incorporación de la maquinaria y los equipos y materiales modernos.

Hay dos métodos fundamentales de demolición:

Por medios mecánicos

Entre los medios mecánicos utilizados para derribos podemos citar:

  • Demolición por empuje.

  • Demolición por descalce.

  • Demolición con explosivos.

  • Demolición por cuna hidráulica.

  • Demolición por bola.

  • Demolición por perforación térmica.

Demolición manual

El método de demolición a mano es el más antiguo y tradicional de los conocidos y se realiza principalmente en zonas urbanas.

Para la realización de este método es necesario disponer de los siguientes útiles y herramientas: cuñas, mazas, picos, palas, cortafríos, punterolas, palanquetas, martillos, etc.

Con estos útiles se pueden demoler pequeños bloques de obra, con lo cual los cascotes nunca adquieren excesivo tamaño. No obstante lo anterior, pueden producirse situaciones inestables de grandes elementos que caen con un pequeño esfuerzo o de forma imprevista.

Principales riesgos y medidas preventivas

Los accidentes que pueden ocurrir con mayor frecuencia son: fractura de piernas, pinchazos por clavos en las extremidades superiores e inferiores, golpes por objetos o herramientas en distintas partes del cuerpo, caídas al mismo o distinto nivel, atrapamiento por objetos, proyección de partículas en los ojos, etc.

A fin de evitar los riesgos que puedan producir los accidentes expuestos, se han de tomar las precauciones necesarias:

  • Sanear cada día al finalizar el turno y previamente al inicio de trabajos, todas las zonas con riesgo inminente de desplome.

  • Colocar testigos en lugares adecuados, vigilando su evolución durante toda la demolición.

  • El derribo debe hacerse a la inversa de la construcción planta a planta, empezando por la cubierta de arriba hacia abajo. Procurando la horizontalidad y evitando el que trabajen operarios situados a distintos niveles.

  • Procurar en todo momento evitar la acumulación de materiales procedentes del derribo en las plantas o forjados del edificio, ya que lo sobrecargan.

  • Disponer de un sólido andamiaje para derribar las chimeneas, cornisas y voladizos susceptibles de desprendimientos. 

  • Al retirar las tejas, hacer las cubiertas de forma simétrica respecto a la cumbre, y siempre desde éstas a los aleros.

  • Disponer de un sistema de sujeción fijado a elementos resistentes a lo largo de la cumbre para amarrar los cinturones de seguridad de los operarios y que permita la movilidad de los mismos.

  • Cuando sea necesario trabajar sobre un muro externo que tenga piso solamente a un lado y altura superior a los 10 m., debe establecerse en la otra cara, un andamio.

  • Cuando el muro es aislado, sin piso por ninguna cara y su altura sea superior a 6 m, situar el andamio por las dos caras.

  • No subirse sobre un muro que tenga menos de 35 cms de espesor.

  • Derribar a nivel de cada planta la tabiquería interior, cortando con rozas verticales y efectuando el vuelco por empuje por encima del punto de gravedad.

  • Desmontar por medio de poleas las vigas, armaduras y elementos pesados.

  • Evitar dejar distancias excesivas entre las uniones horizontales de las estructuras verticales.

  • Evacuar los escombros por tolvas o canaletas. Esto implica la prohibición de arrojarlos desde lo alto al vacío.

  • Regar de forma regular los escombros producidos para evitar polvaredas.

  • Evitar trabajar en obras de demoliciones y derribos cubiertas de nieve o en días de lluvia.

Protecciones

Protecciones colectivas

Como método de trabajo y en el campo de la protección, prioritariamente se utilizarán las protecciones técnicas que son colectivas y más eficaces, agotando al máximo este sistema.

Las protecciones técnicas y colectivas más utilizadas son: los apeos y apuntalamientos, que garantizan la estabilidad de los elementos que pudieran desprenderse durante el derribo; las barandillas correctamente instaladas en huecos y las lonas, redes, etc.

Protecciones personales

Los operarios que trabajen en obras de derribos, han de disponer y utilizar en todo momento las prendas de protección personal necesarias que sean homologadas y de calidad reconocida:

  • Cascos de seguridad.

  • Guantes de cuero, cota de malla, etc.

  • Botas de seguridad con plantilla de acero y puntera reforzada.

  • Ropa de trabajo en perfecto estado de conservación.

  • Gafas de seguridad antipartículas y anti-polvo.

  • Cinturón de seguridad de sujeción o de suspensión.

  • Mascarillas individuales contra el polvo y/o equipo autónomo.

   

 

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